Herman Beals, Nueva York

¿Y ahora que, Mister Biden?

Los divididos democratas habían puesto todos los huevos en un canasto: la supuesta fácil reelecciÓn del gobernador de Virginia, mientras el dormilón presidente, Joe Biden, ofrecía el oro y el moro para «salvar el mundo» en la conferencia del medio ambiente en Glasgow, Escocia.
Pero no sucedió ni lo uno ni lo otro.

La reunión de los alarmistas que creen que el mundo se va acabar  pronto si no consume menos petróleo, carbón, come menos carne vacuna y cambia muchas de sus costumbres tradicionales, no fue el éxito que esperaban.

Por una parte, no asistió China, el mayor emanador de elementos dañinos para el medio ambiente del mundo. Tampoco Rusia estuvo presente en Glasgow, con Vladimiro Putin más empeñado en recrear la ex Unión Soviética que en respirar aire puro.

Mientras tanto Biden, cuyas facultades mentales son puestas en duda por muchos de sus compatriotas y quien a menudo parece quedarse dormido en actos públicos, ofreció abrir el bolsillo para salvar el mundo que, segun él y muchos otros, fue puesto «al borde de la extinción» cuando su predecesor, Donald Trump, retiró a Estados Unidos –y sus dólares–  del movimiento verde.
Desde el mismo momento en que Biden llegó a la  Casa Blanca, ha estado dedicado a deshacer lo que hizo su predecesor, no importa las consecuencias.

Estas medidas han provocado una fuerte inflación, el precio de la gasolina se ha duplicado, cientos de barcos esperan puerto afuera para descargar sus mercaderías, mayormente de origen chino.

Al mismo tiempo hay escasez de trabajadores como consecuencia de la pandemia que ha afectado al mundo, los cuerpos policiales han sido maniatados por las exigencias izquierdistas de que las fuerzas del orden sean eliminadas, mientras decenas de miles de inmigrantes ilegales siguen entrando al país por la frontera con México.

No sólo la elección de Virginia, estado que Biden ganó en el pasado por más de diez puntos, prefirió esta vez a los republicanos.
En Nueva Jersey, un estado que habitualmente vota demócrata, un republicano de Trump, terminó prácticamente empatado con su rival demócrata, que era el favorito.

No hay duda. Fue un largo viaje de regreso para Biden.