Por Silvia Guzmán Coraita

Luego de la derrota electoral de este domingo, el Gobierno oficial busca mostrar cierta unidad política para no verse débil frente a la oposición. En el discurso que pronunció, durante la marcha convocada a la Plaza de Mayo por el día de la militancia, el presidente Alberto Fernández dijo: “La gente fue a acompañar porque hay concepto de fondo, que es lo que vemos hoy. ¿Cómo no lo voy a festejar? Primero la vuelta de Juan Perón, segundo la elección que hicimos. Perdimos el Senado, sí, habrá que jugar a las muñecas y construir consensos que son los que nos van a dar la política pública que buscamos”.

Nos encontramos discutiendo si ganaron o son los grandes triunfadores de una derrota en las elecciones legislativas, cuando el resultado es matemático no emocional. El Gobierno trata de imponer un aire de victoria meramente especulativo e nmaduro. Volvió el relato. Volvió la negación rotunda de la realidad. Volvió el mentir y mentir que algo quedará. Perdieron 8 municipios claves del conurbano y perdieron el quórum en el Senado de la Nación. ¿Qué es lo que van a festejar?

Pese a esos resultados Fernández, que está ante una realidad paralela, con una frase medicinal al estilo de Almafuerte expresó: “El triunfo no es vencer sino no darse por vencido”, traducido al español: No escucho los que dijeron los votantes en las urnas y festejo lo que quiero ver.

En un discurso contradictorio y como único orador el presidente llamó primero al dialogo y dejar de lado el odio, ya que es “contagioso” pero excluyó al ex presidente Mauricio Macri y a Javier Milei: “He pedido que algunas políticas básicas podamos construirlas entre todos. Si Macri no quiere hablar, que se quede solo con sus amigos haciendo negocios. Si Milei no quiere hablar, que se quede encerrado con los compañeros que tiene que niegan la diversidad y el terrorismo de Estado, nada que hablar tenemos con ellos”.

El Gobierno perdió en todos los planos pero a toda costa piú avanti. Los movimientos sociales del conurbano, los piqueteros, los barones del conurbano no pudieron hacer nada con la decisión de la gente. El problema principal es que no aceptan la derrota y no van a abordar los problemas que tiene Argentina. No van a hablar de un plan económico que es  lo que hace falta. Niegan la realidad y a través de eso buscan mostrar cierta unidad para sentirse fortalecidos. Que no está mal pero debe ser con la verdad.

Dejo esta frase solo para que los lectores la analicen.

“Este año los sueldos van a ganarle a la inflación. Pero hay algo más importante: el salario de los que trabajan no van a pagar más Impuesto a las Ganancias. Nos quedan muchas batallas por dar, terminar con el problema de la deuda, enfrentar a los formadores de precios, no podemos vivir en un país donde algunos ganen tanto y millones se caigan en la pobreza. Necesitamos que ese crecimiento llegue a cada rincón de la Patria”, manifestó el mandatario.

Origen: totalnewsagency.com