Su blanqueamiento del estalinismo y su alianza con dictaduras comunistas

Anteayer analicé el falso pacifismo de la ultraizquierda para apoyar la estrategia del gobierno ruso de Vladimir Putin ante Ucrania y Georgia.

Ese falso pacifismo es una copia del usado por los partidos comunistas para justificar las invasiones de Polonia y Finlandia en 1939 y también la de Francia en 1940. No obstante, ya advertí en ese artículo que Rusia no sólo tiene aliados entre la extrema izquierda. También tiene otros apoyos en el resto del mapa político, empezando por buena parte de la derecha, especialmente entre muchos que ven a Putin como un defensor de la civilización cristiana y un gran patriota. Que el gobierno ruso se dedique a perseguir, encarcelar e incluso liquidar a disidentes políticos parece un asunto menor, a los ojos de algunos. ¿Qué dirían si eso lo hiciese cualquier gobierno progre en un país de Occidente?

Se ha instalado en una parte de la derecha la errónea idea de que como parte Occidente está adoptando una deriva perversa, entonces es preferible su mayor enemigo estratégico, Rusia, sin darse cuenta de que éste es tan malo o incluso peor que la denostada élite de Bruselas. A eso se añade, a menudo, que el antiamericanismo y la hostilidad a la OTAN que ya eran típicas de la izquierda se han extendido también por la derecha, en gran parte alimentadas por los medios progres -que tienen a mucha gente de derechas entre sus espectadores- y también por medios oficiales rusos como RT y Sputnik News.

Una de las causas de esas tendencias que se dan entre la derecha occidental es el desconocimiento de lo que ocurre en la propia Rusia, algo contra lo que vengo luchando desde hace tiempo. Vamos a repasar a continuación algunos hechos que parece ignorar mucha gente de derechas que simpatiza con Vladimir Putin:

1. El partido de Putin se niega a condenar los crímenes de las dictaduras comunistas

El 25 de enero de 2006, el Consejo de Europa condenó los crímenes de las dictaduras comunistas, mediante su Resolución 1481. En aquella votación, los delegados de Rusia Unida -el partido de Vladimir Putin- votaron en contra de la condena junto a los representantes del Partido Comunista de la Federación Rusa, una formación abiertamente estalinista. En septiembre de 2019 el Parlamento Europeo condenó los crímenes del nazismo y del comunismo mediante su resolución P9_TA(2019)0021. Putin criticó esa condena diciendo que era “el colmo del cinismo”.

2. La alianza de Rusia con dictaduras comunistas que persiguen a los cristianos

Aunque la URSS desapareció en 1991, el gobierno de Putin ha mantenido la relación que tenía la Unión Soviética con las dictaduras comunistas que no desaparecieron. Rusia es hoy aliada de la China comunistaCubaLaosEritreaVietnam e incluso Corea del Norte. Se da la circunstancia de que esas dictaduras comunistas figuran en la lista de 50 países que más persiguen a los cristianos, publicada esta misma semana por la ONG Puertas Abiertas.

3. Putin ha equiparado el Cristianismo con el comunismo y a la momia de Lenin con reliquias de santos

Las declaraciones de Putin en ese sentido fueron publicadas por el medio oficial oficial ruso RT en enero de 2018: la ideología comunista es muy parecida al cristianismo. La libertad, la hermandad, la fraternidad, la justicia… todo esto aparece en las Sagradas Escrituras. ¿Y el código del constructor del comunismo? Es una sublimación, un primitivo compendio de la Biblia: no se inventó nada nuevo”. Sobre la momia de Lenin, Putin afirmó: “¿En qué es diferente de las reliquias de los santos para los cristianos?” Según RT, el estalinista Partido Comunista de la Federación Rusa mostró su acuerdo con las declaraciones de Putin.

4. Putin prohibió recordar la alianza de la URSS con Alemania para invadir Polonia

En 2014 Putin firmó su particular ley de “memoria histórica”. Con la excusa de prohibir que se nieguen los crímenes del nazismo, esta norma prohíbe “difundir a sabiendas información falsa sobre la actividad de la URSS durante los años de la Segunda Guerra Mundial”. Y por supuesto, es el gobierno ruso el que determina qué es verdad y qué no lo es. En 2016, esta ley fue utilizada para multar a el bloguero Vladimir Luzgin por afirmar recordar la invasión conjunta de Polonia por Hitler y StalinLos comunistas y Alemania invadieron conjuntamente Polonia, lo que desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Es decir, el comunismo y el nazismo colaboraron estrechamente”, escribió Luzgin. Lo que dijo es un hecho histórico que está sobradamente documentado.

5. Putin prohibió por ley equiparar el comunismo con el nazismo

En junio de 2017, Vladimir Putin declaró que la demonización de la figura de Stalin es “una forma de atacar a la Unión Soviética y a Rusia”. Recordemos que Stalin fue un dictador y genocida y que bajo su mandato fueron asesinadas millones de personas en la URSS. A pesar de las evidencias históricas al respecto, el gobierno ruso incluso ha recurrido a la coacción para impedir que se ponga a ese genocida en el lugar que le corresponde en la historia: en 2021 Putin firmó una ley que prohíbe equiparar al nazismo con el comunismo (“prohibición de la identificación pública el papel de la URSS y la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial”), lo que en la práctica también afecta a posibles equiparaciones entre Hitler y Stalin. La política del gobierno ruso ha ayudado a promover la figura del genocida. Según el Levada Center, en 2016 un 28% de los rusos consideraba a Stalin un “gran líder”; en 2021 ya opinaba así el 56%.

6. El gobierno ruso califica la invasión soviética de Polonia como una «campaña de liberación»

Uno de los hechos más alarmantes del actual gobierno de Rusia es que ha asumido gran parte de las mentiras de la propaganda estalinista, entre ellas las que utilizó para justificar la invasión soviética de la franja oriental de Polonia el 17 de septiembre de 1939. El año pasado, con motivo del aniversario de esa invasión, el Ministerio de Exteriores de Rusia la calificó como “una campaña de liberación en Polonia” en un mensaje publicado en su canal oficial de Twitter. Recordemos que esa invasión se tradujo en crímenes de genocidio contra el pueblo polaco, con cientos de miles de polacos deportados a Siberia y ejecutados por los soviéticos.

7. La ilegalización de una ONG que investigaba los crímenes del comunismo

La ONG Мемориал (Memorial) fue fundada en 1989. Es el grupo de derechos humanos más antiguo de Rusia. Uno de sus fundadores fue Arseny Roginsky, que fue preso político durante la dictadura soviética. El fin de esta ONG es investigar “las represiones políticas en la URSS y en la Rusia actual”Ha dedicado gran parte de su actividad a investigar los crímenes del comunismo y a intentar rehabilitar moral y legalmente a las víctimas de esos crímenes. Por este motivo, el régimen de Putin desató una persecución contra la ONG. En 2014, el gobierno ruso presentó una demanda para reclamar su disolución, después de que la ONG se negase a registrarse como “agente extranjero” -siguiendo la legislación impuesta por Rusia Unida, el partido de Putin-, al ser una ONG rusa. La persecución culminó hace unas semanas con la ilegalización de la ONG.

8. La retirada de placas recordando a los polacos asesinados en la masacre de Katyn

En diciembre de 2019, fueron retiradas de la Universidad de Tver dos placas que recordaban a miles de polacos asesinados en la masacre de Katynperpetrada por los soviéticos en 1940. La fiscalía rusa, a las órdenes del gobierno, había reclamado la retirada de las placas afirmando que las inscripciones “no se basan en hechos documentados”, un hecho que ha sido interpretado como un nuevo intento del gobierno ruso de borrar los crímenes del comunismo.

9. El negacionismo del gobierno ruso sobre el genocidio ucraniano

Entre 1932 y 1933, Stalin perpetró un genocodio contra el pueblo ucraniano, conocido como el Holodomor, que utilizó el hambre como arma, matando a entre 3,9 y 6 millones de personas. El gobierno de Vladimir Putin insiste en negar ese genocidiotachándolo de mera “tragedia común” y negando que fuese una matanza dirigida contra el pueblo ucraniano.

10. El apoyo del gobierno ruso a la extrema izquierda en Occidente

Como ya señalé aquí en 2020, los medios oficiales del gobierno ruso RT y Sputnik News han venido apoyando a partidos de extrema izquierda en Occidente, partidos como Die Linke (Alemania), La France insoumise de Jean-Luc Melenchon, el Movimento 5 Stelle (Italia) y los comunistas de Syriza (Grecia).

El partido filocomunista español Podemos ha sido uno de los apoyados por los medios rusos. El apoyo ha sido bien compensando por ese partido, hasta el punto de que en noviembre de 2014 el diario comunista ruso Pravda definió a Podemos como “partido prorruso”. A modo de ejemplo, en septiembre de 2014 en una entrevista en Sputnik News, el dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, tachó de “neonazi” al gobierno de Ucrania y criticó las sanciones europeas a Rusia por la invasión de Crimea. En la nueva escalada de provocaciones rusas contra Ucrania, Podemos ha vuelto a demostrar su sintonía con Rusia arremetiendo contra EEUU y la OTAN, en un intento de desmovilizar la posible ayuda occidental a Ucrania ante una invasión rusa.

Paralelamente, los ataques al partido conservador español Vox desde RT y Sputnik News han sido constantes, algo que cabe explicar en el hecho de que Vox es un partido claramente anticomunista (incluso está promoviendo una alianza internacional contra el avance del comunismo en Iberoamérica), apoya a Polonia y defiende la pertenencia de España a la OTAN, la alianza creada en 1949 para proporcionar una defensa común a las democracias occidentales.

Foto: Mikhail Metzel / Kremlin.

Origen: outono.net