Esta unidad de infantería, integrada en la Guardia Nacional de Ucrania, se ha convertido en “la columna vertebral de la defensa” de la asediada Mariupol, según explica el líder de este polémico regimiento vinculado a la extrema derechaAndriy Biletsky, fundador del Batallón Azov

Andriy Biletsky, fundador del Batallón Azov FOTO: LA RAZÓN LA RAZÓN
Andriy Biletsky se ha convertido en la bestia negra de los mandos militares rusos en la guerra de Ucrania. Este combatiente de 43 años, nacido en la ciudad del este de Jarkov, lidera desde su creación el Regimiento o Batallón Azov, un grupo paramilitar ultraconservador que surgió en marzo de 2014 para luchar contra los separatistas prorrusos del Donbás, la región que Rusia desestabilizó inmediatamente después de que cayera el Gobierno del presidente ucraniano cercano al Kremlin Viktor Yanukovich tras una protesta masiva conocida como el EuroMaidan.
Biletsky es visto desde Moscú como un neonazi peligroso al que hay que exterminar. A él y a su ejército de hombres formado por unos mil combatientes antes del inicio de la invasión rusa, algunos de ellos “hooligans” del fútbol y hombres con experiencia militar. El batallón Azov ha sido parte de la excusa que el régimen de Vladimir Putin ha esgrimido para iniciar la invasión, la idea de “la desnazificación” de Ucrania difundida por el presidente ruso y que parece haber calado en buena parte de la población rusa.
Inicialmente, Azov era una milicia voluntaria de la ciudad de Berdyansk creada con el objetivo de apoyar al ejército de Ucrania en su lucha contra los separatistas. Su origen está en la organización Patriotas de Ucrania, creada en 2005 por el propio Biletsky para defender las ideas supremacistas blancas y antiinmigranción en Ucrania, según se cuenta en un informe del Centro para la Seguridad Internacional y la Cooperación de la Universidad de Stanford. Azov se integró en la estructura de las Fuerzas Armadas y hoy día forma parte de la Guardia Nacional de Ucrania, es decir, está subordinado al Ministerio del Interior.

Andriy Biletsky , fundador del batallón Azov, donde se usa el símbolo nazi Wolfsangel como logotipo
Andriy Biletsky , fundador del batallón Azov, donde se usa el símbolo nazi Wolfsangel como logotipo FOTO: LA RAZÓN LA RAZÓN

Biletsky se ha convertido desde el estallido de la guerra en un actor cada vez más relevante. Emite comunicados y ofrece datos de primera mano, especialmente de la zona de Mariupol, donde el regimiento se ha convertido en “la columna vertebral de las defensas” de la ciudad, gracias a la cual se ha logrado sostener este enclave marítimo frente al asedio ruso de más de cuarenta días. Precisamente su actuación en 2014 en Mariupol para expulsar a los rusos está en el origen del actual asedio a esta ciudad portuaria, a la que Putin no perdona su acto de rebeldía. La reconquista de esta localidad estratégica le dio fama internacional a Azov y a su líder.

La historia de Biletsky como nacionalista ucraniano comenzó cuando su padre le regaló un libro prohibido sobre la historia de Ucrania. La leyenda urbana dice que levantó la bandera ucraniana en su colegio con sus compañeros para protestar contra la URSS en los años ochenta. Su inquietud por la política le llevó en el año 2005 a impulsar al grupo neonazi Patriota de Ucrania. Poco después, en 2008, fundó la Asamblea Nacional Social, una agrupación de los partidos políticos nacionalistas ucranianos más extremistas. Para entonces ya era un objetivo de las autoridades ucranianas, que le arrestaron por participar en una marcha conmemorativa del Ejército Insurgente de Ucrania.

Biletsky ha dicho que quienes forman parte del batallón Azov son “patriotas, muchos de ellos nacionalistas”. “La mayoría de los ucranianos de hoy son nacionalistas”, dijo en declaraciones a Financial Times en una entrevista en la que citó a Stepan Bandera, una figura nacionalista ucraniana acusada de colaborar con los nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Biletsky también estuvo detrás de la creación de Pravy Sektor (Sector Derecha). En la revolución del Maidán tuvo un papel protagonista. Los agitados meses de finales de 2013 y comienzos de 2014 acabaron con el acercamiento de Ucrania a Rusia y el establecimiento de un gobierno pro europeo en un movimiento que desde Rusia siempre se ha visto como un golpe de Estado. En aquellas protestas, que reunieron a cientos de miles de ucranianos pacíficos pidiendo el fin de la corrupción y la firma de un tratado de comercial con la Unión Europea, sectores de ultraderecha contribuyeron a la caída del presidente prorruso Viktor Yanukovich con la toma de edificios públicos y ministerios.

En 2017, la organización creó una nueva facción callejera conocida como Milicia Nacional, encargada de patrullar los vecindarios en pequeños grupos para promover la ley y el orden. En febrero de 2018, esta Milicia Nacional hizo su puesta de largo con una marcha con antorchas de 600 seguidores en Kiev.

Personas con antorchas y banderas nacionalistas del partido político ultranacionalista de extrema derecha Svoboda durante un mitin de varios partidos nacionalistas para conmemorar el 112 cumpleaños de Stepan Bandera, en Kiev, en enero 2021
Personas con antorchas y banderas nacionalistas del partido político ultranacionalista de extrema derecha Svoboda durante un mitin de varios partidos nacionalistas para conmemorar el 112 cumpleaños de Stepan Bandera, en Kiev, en enero 2021 FOTO: SERGEY DOLZHENKO EFE

Biletsky llegó a formar parte del parlamento ucraniano en 2014. Sus agresivas declaraciones le han puesto en el punto de mira de las potencias occidentales. En 2010 defendió que la misión nacional de Ucrania era “dirigir las razas blancas del mundo en una cruzada final contra los untermenschen (infrahumanos) dirigidos por semitas”. Como consecuencia, Estados Unidos, Canadá y otros países se negaron a brindar apoyo al Batallón Azov e incluso se quiso incluir en la lista de organizaciones terroristas, una idea que no prosperó.
Actualmente, habría estado luchando en las afueras de Kiev junto a cientos de combatientes del Azov, integrado, dice él, por milicianos de muchas nacionalidades, algunos de los cuales han alcanzado notoriedad al grabarse en operaciones de ataque, explotando tanques rusos y metiendo a soldados enemigos atados y medio desnudos en un camión.

Origen: La Razon