El 2 de julio de 1776 los representantes de las distintas zonas de Norteamérica firmaban una declaración de independencia que se enviaría dos días más tarde, con fecha 4 de julio de 1776, a todo el país.

La independencia de los Estados Unidos fue, tanto por sus consecuencias inmediatas como por las de largo plazo, uno de los acontecimientos más destacables de la segunda mitad del siglo XVIII, llamado ‘Siglo de las revoluciones’. Los intereses colonialistas de los grandes imperios europeos, el surgimiento de las nuevas ideologías liberales e ilustradas y la convulsión social de las clases burguesas, que empezaban a estar cansadas de vivir a la sombra de la nobleza, marcaron un periodo de cambios en el que el mundo empezó a prepararse para acabar con las monarquías autoritarias y dar la bienvenida a los primeros regímenes democráticos que despertaban.

En 1789 caía la Bastilla y estallaba la Revolución Francesa, uno de los eventos más conocidos y relevantes de la historia contemporánea y posiblemente la causante de casi todos los cambios que al poco tiempo sufrió Europa. Pero a veces, puede que como consecuencia del egocentrismo que tanto caracteriza al viejo continente, se olvida que la lucha por la liberté, egalité, fraternité no fue la primera ocasión en la que un pueblo se alzaba en armas contra un tirano. En 1668 tenía lugar en Inglaterra la Revolución Gloriosa y, poco más de cien años después, las trece colonias del Imperio Británico en América del Norte demandaban romper lazos con su metrópolis. Comenzaba la Independencia de los Estados Unidos de América.

Utilizada como símbolo de la lucha por la libertad, el desafío que siete líderes políticos plantaron ante las narices del rey Jorge III desembocó en un conflicto armado y en la conformación de una república federal por parte de los vencedores. Si en su momento ya tuvo consecuencias muy relevantes (fue la primera colonia que se separaba del gran Imperio Británico), la historia le ha dado un papel aún mayor. Los Estados Unidos, esa nación joven que surgió de la lucha armada y los ideales democráticos, se convirtió en los dos siglos siguientes en el centro de los avances tecnológicos y políticos. El incremento de poder que adquirió la fue consolidando como potencia mundial hasta el punto de ser fundamental su participación en los conflictos bélicos y sus políticas internacionales para entender la historia del siglo XX.

Un pequeño David que se convirtió en imponente Goliath, y del que recordamos los pasos que tuvo que seguir para llegar a ser lo que es. Las ilusionantes promesas de libertad, la lucha por los derechos y el pago con sangre por su ambición. Estos son los personajes y hechos clave de la Independencia de Estados Unidos.

Origen: Muy Historia