El intercambio tuvo lugar el 18 de julio de 1960 y, gracias a esta transcripción que se acaba de hacer pública, es posible comprender mejor los hechos que casi desencadenan un enfrentamiento nuclear en 1962

 

MIAMI.-El Archivo de Seguridad Nacional publicó este viernes 14 de octubre una traducción hasta ahora inédita de la primera reunión [en 1960] entre el primer ministro soviético Nikita Khrushchev y el entonces ministro de Defensa cubano Raúl Castro, quien pide instrucciones del Kremlin para tantear la relación de Cuba con EEUU.

El intercambio tuvo lugar el 18 de julio de 1960 y, gracias a esta transcripción que se acaba de hacer pública, es posible comprender mejor los hechos de aquel entorno de Guerra Fría que casi desencadenan un enfrentamiento nuclear solo dos años más tarde, en 1962, cuando Jrushchov determinó que «defender a Cuba de la intervención de Estados Unidos«requeriría una «base militar soviética masiva» en la isla, junto con el «despliegue de armas nucleares».

En el encuentro con el mandatario soviético, el menor de los hermanos Castro pidió detalles de «cómo la URSS podría proteger a Cuba», a lo que Jruschov le contestó que se requería actuar con «moderación» y «flexibilidad», pues su país, supuestamente, no quería una “gran guerra”.

El documento desclasificado devela además que en su primera reunión cara a cara en Moscú, Jrushchov aconsejó al ministro de Defensa cubano que no tomase medidas radicales que puediesen invitar a la «intromisión de EEUU».

La publicación incluye la transcripción completa y traducida de la reunión de Moscú con Raúl Castro, junto con un registro de la reunión de Jruschov con Fidel Castro dos meses después en las afueras de la reunión de la Asamblea General de la ONU en la ciudad de Nueva York.

En su primera reunión cara a cara en Moscú, Jrushchov recomendó al ministro de Defensa cubano que no tomara medidas radicales en torno a EEUU. «Estamos seguros —dijo N.S. Jruschov— de que todos los pueblos apoyarán a la República de Cuba y la ayudarán a romper el círculo del bloqueo económico» y declaró que el Gobierno de la Unión Soviética estaba «dispuesto a hacerse cargo del suministro de petróleo y otros bienes en cantidades que satisfagan plenamente las necesidades cubanas a cambio de productos cubanos».

«El campo socialista, en la actualidad, tiene todo lo que tiene Estados Unidos, y por tanto, Cuba podría sustituir su comercio con Estados Unidos por comercio con los países socialistas. En las condiciones modernas, un bloqueo económico es solo un paso de bebé. Se puede decir que Estados Unidos es tan estúpido como rico», dijo el gobernante, entre otros insultos. Seis décadas después, sin campo socialista que lo respalde, el desabastecimiento en Cuba es tan profundo como la falta de libertades, lo que obliga a los ciudadanos a tomar las calles en constantes protestas antigubernamentales.

Las premoniciones que se viraron en su contra

Mientras Jruschov anunciaba una presunta caída de EEUU, pedía a los pichones de dictadores cubanos que no se impacientaran por obtener una «respuesta exacta» de la URSS. «No hay necesidad de eso. Intentaremos hacer todo lo posible para que no se permita la intervención contra Cuba. Pero no queremos la guerra. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se puede desencadenar una gran guerra defendiendo a Cuba. Pero también se puede defender a Cuba y no permitir que estalle la guerra. En nuestra opinión, ahora Estados Unidos tampoco quiere la guerra. Advertimos seriamente a Estados Unidos para que ni siquiera pensaran en una intervención contra Cuba. Pero usted, la dirección de la República de Cuba, también debe contenerse para no dejarse provocar».

El líder soviético dejó claro que si Cuba tuviera fronteras comunes con la URSS, «los acontecimientos habrían tomado un curso diferente». «Pero, como sabemos —dijo— usted limita con los Estados Unidos. Y esta [situación] exige un enfoque muy reflexivo de todas las cuestiones de política exterior… La política del gobierno cubano es revolucionaria, correcta y flexible. Creemos, por ejemplo, que el gobierno cubano hizo lo correcto al dar plena autoridad al Presidente y al Primer Ministro de la República para nacionalizar la propiedad estadounidense en respuesta a los recortes en las cuotas azucareras, pero también es correcto que no haya hecho en la práctica. Estados Unidos, muy probablemente, no lanzará una intervención contra usted. Estados Unidos está haciendo esfuerzos para incitar a los estados latinoamericanos contra usted a través de la Organización de América».

La Organización de Estados Americanos

Desde el momento de la conversación, la URSS planteaba «tomar todas las medidas posibles para socavar los planes de Estados Unidos de actuar a través de los estados latinoamericanos».

En ese sentido, le sugería a los Castro que permanecieran en la Organización de Estados Americanos (OEA) en vez de salirse, como terminaron haciendo posteriormente. Las instrucciones del Kremlin partían de que la Carta de esta Organización dice que no se le debe permitir inmiscuirse en los asuntos internos de los países latinoamericanos ni ejercer presión económica en su contra. «Este es un buen punto de esta Carta y usted debe hacer pleno uso de ella», presionó el soviético e indicó que «la ausencia de Cuba beneficiaría a los imperialistas».

A continuación, compartimos las transcripciones, en inglés, de los documentos desclasificados.👇

Origen:Diario las Americas