Por Dario Rosatti -Especial Total News Agency-

La Hidrovía es la principal ruta de transporte de cocaína de los carteles de Colombia, Perú, Bolivia y Brasil.

En dos años, por la Hidrovía Paraná-Paraguay transitaron 27 toneladas de cocaína, ocultas en cargamentos de pintura, cueros y maderas, entre otros. Las cargas salieron desde territorio paraguayo en barcazas, y en aguas argentinas se hacían los trasbordos de los contenedores, con la preciada carga, hacia buques transatlánticos, para que llegaran a su destino final.

Suma casi 3.500 kilómetros de ríos que enlazan a la Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay con el océano Atlántico. “La Hidrovía Paraguay-Paraná es una de las vías de transporte más importante para la integración física y económica de los países que integran el Mercosur”, aseguró la Bolsa de Comercio de Rosario en un detallado informe sobre como se transporta la soja, derivados y otros granos. Pero a su vez la una puerta de entrada para el transporte de la cocaína producida en Bolivia y el Perú destinada a los mercados internacionales, como aseguro hace solo un año la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes.

La droga que pasa por Argentina abona un peaje que puede rondar el 30% de lo transportado. La condición es que ese porcentaje se comercializa internamente. La mayor parte de esa droga pasa por Rosario pero también llega al Tigre y aledaños, por ejemplo Zarate y Campana, desde ahí a CABA y conurbano, en su mayor parte.

La construcción de grandes emprendimientos inmobiliarios, según dicen, podría haberse financiado con el dinero del narcotráfico. Un famoso arquitecto de apellido Mosca, fue involucrado en ello hace unos años. El actual ministro de economía, Sergio Massa, tuvo la mala suerte de haber sido fotografiado con el.

Hoy día el gobierno esta preocupado solo en ver si el estado seguirá manejando la Hidrovia, tal vez, por 20 años más. No seria la intención concesionarla, como se hizo desde 1995 hasta el 2021 donde el gobierno de Fernández, CFK y Massa decidieron quede en manos del estado. Mas empleo publico, mas gasto y deficiente administración como sucede en las empresas del estado.

Mientras estuvo en manos privadas, el estado no podía tomar decisiones, hoy en manos del gobierno y provincias con frente fluvial, es la política la que decide. Tal vez por ello el incremento de trasporte de Cocaína.

Mientras tanto, los empresarios y usuarios privados de la Hidrovía (puertos, exportadores, navieras) no ven con buenos ojos el sistema de administración estatal, mucho menos si perdura en el tiempo, como especula el gobierno. Los costos podrían aumentar sideralmente y empeorar el servicio, como lo viene demostrando.

Hoy el Ministerio de Transporte deberá redactar el contrato para que la Administración General de Puertos -AGP- que depende del ministro de Economía, Massa, maneje la Hidrovia, cosa que hasta hoy realiza por decreto. El segundo al mando de la Hidrovia, Tomás Vernet, también es un hombre de Sergio Massa.

Origen: Total News Agency