Según el abogado de Biden, Bob Bauer, el Departamento de Justicia efectuó un registró en la residencia de Biden, y encontró más documentos clasificados
Hallan más documentos clasificados en otra oficina de Biden
Más preguntas que respuestas en escándalo de documentos secretos que involucra a Biden
La búsqueda duró más de 12 horas y abarcó «todos los espacios de trabajo, vivienda y almacenamiento del hogar», dijo Bauer.
Los documentos secretos extraídos de la casa del actual mandatario estadounidense datan de la época en que Biden era el vicepresidente del gobierno que formó junto al presidente Barack Obama (2008-2016), fueron encontrados seis años después de que concluyera el cargo; en distintos lugares separados, lo que podría implicar el mal manejo, uso indebido y exposición de información secreta del gobierno de Estados Unidos.
Este nuevo descubrimiento, el cuarto, se suma a una serie de revelaciones a cuentagotas en los últimos días, que han puesto a la Casa Blanca en una posición muy delicada.
Los primeros documentos encontrados por los abogados del mandatario, fue en la oficina que Biden ocupó entre 2017 y 2020, tras dejar el cargo de la vicepresidencia, donde permanecieron sin seguridad. Se trata del centro que lleva el nombre del hoy presidente, el Penn Biden para la Diplomacia y el Compromiso Global en Washington, un organismo privado adscrito a la Universidad de Pensilvania, donde Biden laboró como profesor desde 2017 a 2020. La entidad, ubicada a poca distancia de la Casa Blanca, recibió millones de dólares de los chinos. Ahí quedaron los documentos clasificados cuando Biden asumió la presidencia en enero de 2021.
Los otros dos lugares donde los abogados personales de Biden encontraron más documentos secretos son la biblioteca personal del mandatario en su residencia en Wilmington, Delaware; y en su auto Corvette en el garaje.
«El Departamento de Justicia tuvo total acceso a la casa del presidente, incluidas notas, archivos, papeles, carpetas, recuerdos, listas de tareas, horarios y recordatorios escritos personalmente a mano», dijo.
Una ley de 1978 obliga sin embargo a los presidentes y vicepresidentes estadounidenses a enviar todos sus correos electrónicos, cartas y otros documentos de trabajo a los Archivos Nacionales.
«No me arrepiento»
El presidente rompió recientemente el silencio, afirmó que «no se arrepiente» de la gestión sobre los documentos clasificados de su era de vicepresidente durante el mandato de Barack Obama.
Durante un viaje a California hace unos días, Biden trató de minimizar el clamor en torno al hallazgo de estos documentos, restó importancia al escándalo sobre el descubrimiento de documentos «guardados» indebidamente entre sus pertenencias personales, afirmando que «no hay nada ahí». Los desafiantes comentarios de Biden se produjeron poco más de una semana después de que se informara del hallazgo de los documentos secretos.
«Escuchen, encontramos algunos documentos (…) que estaban guardados en el lugar equivocado, inmediatamente los entregamos a los Archivos y al Departamento de Justicia. Estamos cooperando plenamente y esperamos resolver esto rápidamente», dijo a los periodistas que le preguntaron sobre este tema.
«No me arrepiento», afirmó.
La Casa Blanca aseguró que los lotes anteriores de documentos fueron entregados al Departamento de Justicia y a los Archivos Nacionales apenas fueron encontrados.
Mientras que al fiscal Merrick Garland que encabeza acusaciones contra Trump por los documentos clasificados, tuvo que nombrar un fiscal especial para investigar el hallazgo de documentos que involucra al presidente Biden, en un esfuerzo por demostrar «imparcialidad». El FBI también ha sido señalado por su actuar en el caso de los documentos de Trump, tras allanar su residencia en agosto, un hecho sin precedentes.
El asunto es particularmente incómodo para Biden, que contempla postularse a la reelección en 2024.
Con información de AFP y AP
Origen: Diario Las Americas