Fotografía de una ‘jaula para niños bajo’ la Administración de Barack Obama (2014) (Twitter)

El injustamente olvidado escritor y periodista Wenceslao Fernández Flórez propuso en su día una genial solución a la irritante costumbre de cambiar el nombre de las calles con cada cambio de régimen o sensibilidad política, pesadilla para taxistas, carteros y ciudadanía en general: añadir adjetivos. Así, la Calle del Glorioso General Pérez, tras una nueva […]

Volvamos a las jaulas para niños, porque han vuelto, solo que ya nadie las llama jaulas -ahora son ‘instalaciones’- y que no interesan al New York Times ni a la CNN, en el mismo sentido en que la pandemia ha dejado de diezmar a la población norteamericana….Sigue

Origen:  La Gaceta de la Iberosfera